Damián Sánchez | Córdoba
Tengo 25 años y estoy estudiando un máster de Español en la Universidad de Córdoba, a la par que preparo oposiciones para profesor de Lengua. Los jóvenes del Departamento de Estudiantes hemos tomado la determinación de proseguir la lectura de las propuestas de paz de Daisaku Ikeda, y este mes he perseverado estudiando la propuesta de paz de 2018, titulada La construcción de un movimiento popular hacia una era de los derechos humanos.
El texto se centra en la importancia que tiene la Declaración Universal de los Derechos Humanos para la sociedad de hoy. Creo que es relevante, en particular, para las actuales crisis de refugiados y migrantes.
La lectura de esta propuesta de paz me ha invitado a la reflexión, sobre todo el pasaje que alude al diálogo entre Ikeda Sensei y Nelson Mandela –tan solo ocho meses después de la salida de prisión de este último– sobre el valor crucial de reconocer la dignidad de cada persona para darnos cuenta de que la persona más importante es la que está delante de nosotros en este momento.
Creo que es esencial enfatizar este aspecto porque, como se expresa en la propuesta, «cuando negamos la dignidad y el potencial de una persona o de determinado grupo, no solo estamos lesionando la dignidad de ellos, sino también nuestra propia dignidad».[1]
Mi determinación es intentar mantenerme con un estado de vida alto para que, junto con el resto de jóvenes, pueda abrazar un futuro más esperanzador y de respeto, del que se nutran las generaciones venideras.
[1] ↑ IKEDA, Daisaku: La construcción de un movimiento popular hacia una era de los derechos humanos, Rivas-Vaciamadrid: Ediciones Civilización Global, 2018, pág. 13.