Las personas cambian el curso de la sociedad y de la época


Orientación para la SGEs


El Centro Cultural Soka, ante un nuevo 3 de mayo | Foto: Civilización Global

CADA 3 DE MAYO, Día de la Soka Gakkai, representa un punto de partida en el movimiento Soka y en la relación de inseparabilidad de maestro y discípulo. Es una jornada en la que profundizamos nuestro compromiso con el kosen-rufu mucho más aún, una fecha imbuida de acción, unión, gratitud, esperanza, victoria, avances inéditos y nuevos emprendimientos. Y es también el Día de la Madre Soka, una oportunidad para alabar y agradecer la invaluable labor de todas las integrantes del Departamento de Mujeres de la Soka Gakkai.

En torno a este 3 de mayo en particular, en el que la humanidad y nuestro propio país se encuentran en una nueva y manifiesta encrucijada provocada por la pandemia de COVID-19, escuchamos en los medios de comunicación voces que afirman cosas como que estamos en «un punto de inflexión de nuestra sociedad», que «nada volverá a ser como antes», que nos hallamos en la transición hacia «un nuevo orden mundial», o que se ha tornado evidente la necesidad de una «solidaridad global». Pero la enorme incógnita es ¿cómo hacerlo? ¿Cómo lograr un cambio real, positivo y sostenido en nuestra sociedad? ¿Y quién va a hacerlo?

En el volumen 15 de La nueva revolución humana, a cuya lectura se alienta este mes en la SGEs y en este número de Civilización Global, encontramos la siguiente constatación esclarecedora:

Las personas cambian el curso de la sociedad y de la época. La historia se transforma cuando ellas se vuelven sabias y se yerguen como protagonistas del cambio. El kosen-rufu es el movimiento que inspira y despierta a los individuos para que se conviertan en constructores de una nueva época.[1]

La historia se transforma cuando ellas [las personas] se vuelven sabias y se yerguen como protagonistas del cambio. El kosen-rufu es el movimiento que [las] inspira y despierta.

Volvernos sabios, ser inspirados e inspirar, despertar: son beneficios que experimentamos al avanzar a lo largo del camino Soka de maestro y discípulo. En unos versos recientes, Ikeda Sensei ha definido este camino como «el camino del desarrollo eterno, que nos permite crecer sin límites […] vencer continuamente, avanzar y llevar vidas de triunfo».[2] En inseparabilidad con el maestro, podemos progresar orgullosamente en el afán de «establecer la enseñanza correcta para asegurar la paz en la tierra», el ideal de Nichiren Daishonin.

En inseparabilidad con el maestro, podemos progresar orgullosamente en el afán de «establecer la enseñanza correcta para asegurar la paz en la tierra», el ideal de Nichiren Daishonin.

Dicho ideal se refiere, desde el punto de vista individual, a la práctica fundamental de abrazar y mantener sinceramente Nam-myoho-renge-kyo. Y, desde el punto de vista social, a consolidar firmemente el respeto por la dignidad humana y la dignidad suprema de la vida como principio conductor de todos los asuntos sociales.

Pocos de nosotros se creen, desde un comienzo, dueños de una gran capacidad, de un gran poder. Pero en realidad, esa fuerza y esa capacidad existen ya en nuestro interior. Cuando hacemos acopio de coraje a través de la oración basada en la inseparabilidad de maestro y discípulo, se hacen manifiestas en nuestra vida la fortaleza de actuar y de luchar.

Este mes podemos dar un nuevo paso en esa dirección –la dirección de nuestra propia revolución humana y de la construcción de una nueva época– celebrando un nuevo 3 de mayo con una postura verdaderamente renovada, con un nuevo y hondo juramento, en Asambleas de Protagonistas de la Alegría en cada grupo de diálogo.[3] Hagamos gala de la mayor creatividad, utilizando todos los medios que la tecnología nos brinda en este momento para «encontrarnos» sin que nadie se quede atrás.

Este mes podemos dar un nuevo paso en esa dirección celebrando un nuevo 3 de mayo con una postura verdaderamente renovada, con un nuevo y hondo juramento, en Asambleas de Protagonistas de la Alegría en cada grupo de diálogo […] utilizando todos los medios que la tecnología nos brinda.

Con el 5 de mayo, Día de los Sucesores, como referente, este mes también celebramos en la SGEs el Mes de los Sucesores. Los responsables del Departamento Futuro han trabajado seriamente en la preparación de esta conmemoración, y nos presentan una nueva propuesta de «reuniones de diálogo familiares» #cuéntame.[4] Además, tal como habían prometido nos regalan a todos una nueva canción para el departamento: Un paso de coraje.[5]

Con este paso de coraje que decidimos dar junto con los más jóvenes de nuestra organización, partamos nuevamente desde este 60.º aniversario de la presidencia de Ikeda Sensei hacia el 90.0 aniversario de la fundación como genuinos protagonistas de la alegría en el lugar donde cada cual esté. De este modo, informemos a nuestro maestro, tal como él mismo hizo con su propio maestro Josei Toda: «¡Sensei! ¡Estamos festejando el 3 de mayo con una victoria rotunda! ¡Y prometemos que el año que viene también lo haremos, aún más!». |


[1] IKEDA, Daisaku: La nueva revolución humana, vols. 15 y 16, Rivas-Vaciamadrid: Ediciones Civilización Global, 2019, pag. 20.

[2] IKEDA, Daisaku: «“Maestro y discípulo” representan la senda del desarrollo infinito», Seikyo Shimbun, 29/3/2020 (trad. tentativa).

[3] Véanse recursos para esta actividad en este número, págs. 14-15.

[4] Véase este número, págs. 23-25.

[5] Ib., pág. 25.

Scroll al inicio