Lograr una victoria resonante mediante la lucha conjunta


Por Minoru Harada · Para el número de julio de 2025 de Daibyakurenge


La cualidad que más valoraba el fundador y primer presidente de la Soka Gakkai, Tsunesaburo Makiguchi, era el espíritu de levantarse solo.

El 3 de julio de 1945, en medio de las ruinas de un país devastado por la guerra, el segundo presidente de la Soka Gakkai, Josei Toda, se levantó solo. Sin doblegarse nunca ante la brutal represión de las autoridades militaristas, salió de la cárcel como un indómito campeón de la Ley Mística y, con determinación inquebrantable, juró propagar las enseñanzas de Nichiren Daishonin y lograr el kosen-rufu para revindicar a su maestro Makiguchi, fallecido en prisión. En su incesante esfuerzo por cumplir ese juramento, inspiró el surgimiento de 750 000 Bodisatvas de la Tierra.

El joven Daisaku Ikeda, devoto discípulo de Toda, mantuvo vivo en su corazón el ardiente espíritu de sus dos predecesores y libró una batalla implacable contra la naturaleza demoníaca de la autoridad. El 3 de julio de 1957 fue detenido injustamente, acusado de cargos fraguados, durante lo que luego se conocería como el Incidente de Osaka.[1] Cuando el día 17 de ese mes fue puesto en libertad, proclamó en la Manifestación de Osaka:[2] «¡La victoria final es de quienes perseveran en la fe con tenacidad!».

Hace cincuenta años, el 17 de julio de 1975, el maestro Ikeda dedicó parte de su tiempo a conversar conmigo y con otros miembros en la prefectura de Kanagawa. Mientras rememoraba el día de su liberación, expresó con convicción: «¡Icemos el estandarte del humanismo, y avancemos con coraje y perseverancia por el escarpado camino que tenemos ante nosotros!».

Es muy significativo que un día antes de su total sobreseimiento, el 24 de enero de 1962, Sensei asistiera a una reunión de responsables del Departamento de Hombres Jóvenes de Kansai en la prefectura de Hyogo. En ella, dijo a los apreciados camaradas que luchaban a su lado: «Avancemos con valentía, con el infatigable compromiso de dar la prioridad a la felicidad de las personas».

Avanzar con valentía… Con esta consigna compartida, hoy seguimos esforzándonos por expandir la justicia y la verdad en toda la sociedad.

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En 1967, Ikeda Sensei dedicó lemas a todas las regiones de Japón, para alentar a los miembros a impulsar el kosen-rufu con confianza en sus comunidades locales. Hoy, esas guías eternas siguen siendo un pilar espiritual que permite a cada área manifestar su carácter distintivo y su propia misión. Cuando grabamos en nuestro corazón estas palabras de nuestro maestro y las ponemos en práctica, extraemos un caudal ilimitado de fortaleza interior.

Sensei alentaba a la juventud diciendo: «¡Los jóvenes debe erguirse y mantenerse firmes ante la adversidad! Lo importante es cómo respondemos en cada momento crucial».

Al ingresar en julio, mes de la juventud, como orgullosos sucesores de nuestro maestro, ¡construyamos grandes castillos de amistad y felicidad con renovado espíritu y compromiso, desplegando la práctica del discípulo en el lugar donde estemos desempeñando nuestra misión!

(Traducción del artículo publicado en la edición de julio de 2025 de Daibyakurenge, revista mensual de estudio de la Soka Gakkai).


[1] Incidente de Osaka: Episodio en el cual un joven Daisaku Ikeda, por entonces responsable del cuerpo directivo del Departamento de Jóvenes de la Soka Gakkai, fue arrestado e injustamente acusado de violar la ley electoral durante las elecciones de renovación parcial de la Cámara de Senadores (Cámara Alta) de Osaka en 1957. A ello siguió un juicio que duró casi cuatro años, al cabo de los cuales fue exonerado de todos los cargos, el 25 de enero de 1962.

[2] Manifestación de Osaka: Marcha que llevó a cabo la Soka Gakkai para protestar contra la injusta detención de Daisaku Ikeda por la Fiscalía Regional de Osaka. Se convocó en el Centro Cívico de Nakanoshima de dicha ciudad el 17 de julio de 1957, el día en que fue liberado tras dos semanas de interrogatorios a cargo de las autoridades.

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