Un ideal de armonía colaborativa


Recursos para la introducción de las reuniones de diálogo de la SGEs


Todos los discípulos y seguidores laicos de Nichiren deben entonar Nam-myoho-renge-kyo con la actitud de ser distintas personas, pero centradas en un mismo propósito, trascendiendo todas las diferencias que pueda haber entre ellas hasta volverse inseparables como los peces y el agua en que nadan. Este lazo espiritual es la base para la transmisión universal de la Ley suprema de la vida y la muerte. Aquí yace el verdadero objetivo de la propagación de Nichiren. Cuando estén unidos así, hasta el gran deseo de la propagación universal [o kosen-rufu] podrá concretarse.

END, pág. 227. Como en la entrega anterior de esta sección, la cita pertenece a La herencia de la Ley suprema de la vida, uno de los escritos principales de Nichiren Daishonin, fechado en 1272 y dirigido a Sairen-bo.

El daimoku de Nam-myoho-renge-kyo que entonamos cada día es la Ley fundamental del universo. El Gohonzon de Nam-myoho-renge-kyo al cual oramos no es otra cosa que el monumental estado de budeidad, tal como Nichiren Daishonin lo encarnó en su vida.
.
Cuando entonamos Nam-myoho-renge-kyo al Gohonzon, el sonido de la Ley Mística se alinea con la budeidad del universo y con la naturaleza de Buda que hay en nuestro interior, activando la sabiduría, el valor y el amor compasivo que son propios de ese estado. De tal manera, la práctica despierta en nosotros la energía para enfrentar las dificultades, potencia nuestra fuerza vital y nos infunde una convicción invencible. Nos permite ejercitar nuestro intelecto y sabiduría; nos orienta hacia el camino seguro donde tenemos a nuestro alcance los beneficios y la buena fortuna que necesitamos, y nos posiciona para avanzar hacia la victoria. El verdadero propósito de la práctica budista es elevar nuestro estado de vida.
.
Nichiren Daishonin reveló Nam-myoho-renge-kyo –la Ley suprema de la vida y la muerte– para que todas las personas del Último Día de la Ley pudiéramos construir un estado de felicidad indestructible.
.
[…] [S]olo una organización de «distintas personas» unidas «con un mismo propósito» e imbuidas del espíritu de maestro y discípulo puede asegurar la victoria en la contienda entre la budeidad y las funciones destructivas, y abrir rutas hacia el kosen-rufu. […]
.
La excelente unión que cultivamos en pos del kosen-rufu, basada en el paradigma de «distintas personas con un mismo propósito», ejemplifica el ideal de la armonía colaborativa entre seres humanos. Es así porque somos un cónclave de personas diversas que trascendemos las distinciones de etnia, idioma y cultura, y nos unimos sustentados en nuestra condición como ser humano. Nos ayudamos y respetamos mutuamente, y aprendemos unos de otros. No toleramos ninguna forma de acoso o actitud discriminatoria que lesione la dignidad o el valor de nadie.
.
La Soka Gakkai ha construido una organización unida e ideal, de «distintas personas con un mismo propósito».[1]

En la disertación de la cual se han extraído la cita del Gosho y el comentario anteriores, Daisaku Ikeda señala también:

Para algunos de ustedes, la palabra «organización» tal vez tenga un matiz restrictivo. Pero ni siquiera el estudio o la práctica de deportes pueden hacerse en forma aislada; requieren algún tipo de estructura coordinada, como la que representan las escuelas o los clubes. Las organizaciones son indispensables para la vida humana. La Soka Gakkai, como tal, existe para ayudarnos a practicar el budismo Nichiren y para lograr la felicidad.
.
Por otro lado, las instituciones que pierden el rumbo o el sentido de propósito pueden causar sufrimiento a la gente. Esto muestra la importancia de observar cuáles son los fines de un colectivo y de qué manera este se propone alcanzarlos.
.
La Soka Gakkai, como comunidad organizada de personas, valora a cada individuo y procura que todos sean felices; el propósito de su movimiento es establecer la paz mundial y el bienestar de todos, difundiendo en el mundo una filosofía de respeto a la dignidad de la vida. Esto concuerda por entero con la intención del Buda y coincide cabalmente con el deseo de Nichiren Daishonin de lograr el kosen-rufu global.[2]

Grupo Jazmín

Este grupo de diálogo de la SGEs es uno de los pioneros en Valencia. Su crecimiento ha motivado que a lo largo de los años se haya multiplicado en varias ocasiones, dando lugar al surgimiento de nuevos grupos (¡y se diría que esto puede volver a suceder pronto!). Una de sus características es la seriedad con que en él se preparan las reuniones de diálogo y con que se alienta a la participación, primando el contacto directo. Otro rasgo distintivo es la puesta en práctica del principio –abordado arriba– de trascender todas las diferencias. Y, no menos importante, en este grupo se atesora a los miembros del Departamento Futuro, cuya fresca vitalidad transmite la pancarta de esta asamblea.

Envío de imágenes a: prensa@ediciones-civilizacionglobal.com


[1]Extraído de la disertación publicada en Civilización Global, n.º 195, julio 2021, sección «Estudio mensual».

[2]Ib.

Scroll al inicio