Nichiren, el protagonista de esta historia, fue un monje budista que vivió en el Japón del siglo XIII. Era un período de grandes desastres y la sociedad estaba sumida en una profunda crisis. Ante el desinterés de los poderosos por el pueblo, el joven Nichiren se levantó para llevar a cabo una reforma, poniendo el énfasis en empoderar a las personas. Sintiéndose amenazadas, las autoridades intentaron ejecutarlo. Al no tener éxito, lo desterraron a la isla de Sado, de donde pocos exiliados regresaban con vida…
Aunque está basado en hechos históricos, este relato fue concebido y escrito por Masahiko Murakami como una obra de ficción, que entrelaza personajes y eventos ficticios con otros reales. Al interpretar el guion, el ilustrador Ken Tanaka agregó su toque personal para dar vida a los personajes.





