Aprendiendo de NRH · XXX · I


Reflexiones sobre el volumen 30, parte I, de La nueva revolución humana
Por Hiromasa Ikeda


El volumen 30, con el que concluye La nueva revolución humana, consta de dos tomos y contiene seis capítulos: «Gran montaña», «En espera del momento», «Vuelo audaz», «Campanadas del amanecer», «Un clamor de victoria» y «Juramento».

El capítulo «Gran montaña» describe escenas del año 1979 que nos permiten adentrarnos en los pensamientos de Shin’ichi Yamamoto, en medio de su desafío por hacer avanzar el kosen-rufu frente al primer incidente provocado por el clero. También narra cómo el 3 y el 5 de mayo [poco después de anunciar su dimisión como presidente de la Soka Gakkai], escribe cuatro piezas caligráficas: «Gran montaña», «Gran árbol de cerezo», «Lucha conjunta» y «Justicia».

Estas obras no se hicieron públicas hasta varios años más tarde: la caligrafía «Justicia» fue presentada a los miembros de la Soka Gakkai en octubre de 2004, y «Lucha conjunta» se dio a conocer cinco años más tarde, en 2009.

Las caligrafías «Gran montaña» y «Gran árbol de cerezo» fueron exhibidas en junio de 2010, durante la 41.º reunión de la sede central para responsables de la Soka Gakkai, que marcó un hito para los discípulos, ya que el maestro Ikeda decidió deliberadamente no asistir al encuentro.[1] A cambio, solicitó que ambas obras fueran presentadas a los miembros junto con un mensaje en el que declaraba: «Este es el momento de dar los toques finales a mi labor y dejar todo en manos de ustedes».

En el área situada por debajo de los trazos de «Gran montaña», se lee la siguiente inscripción de Shin’ichi: «Amigos míos, oro para que su fe se mantenga inamovible frente a cualquier tormenta». Es una obra en la que palpita el espíritu de la Soka Gakkai, que nos inspira a «mantenernos firmes e imperturbables como una gran montaña, incluso ante las más feroces ventiscas».

«Gran montaña» | Ilustración: Cortesía de Seikyo

También, debajo de la caligrafía «Gran árbol de cerezo», se lee: «Oro para que nuestros miembros gocen de una gloriosa floración de beneficios». Justamente, en el capítulo «Gran montaña», Shin’ichi alienta a los miembros con firmeza diciéndoles: «No importa qué retos se presenten, la ley budista es absoluta. ¡Sigan avanzando siempre, llevando en su interior el gran árbol de cerezo de la Soka!».

En el mismo capítulo declara:

El verdadero desafío del discípulo no consiste en luchar recibiendo a diario la guía de su mentor. Esto no deja de ser más que un período de capacitación. Los discípulos se ponen a prueba en el verdadero sentido de la palabra cuando su mentor deja de llevar directamente el liderazgo. […] ¡Levántense resueltamente en mi lugar, decididos a ser cada uno «Shin’ichi Yamamoto»!

Es ahora cuando debemos ponernos de pie con la conciencia de que «Yo soy Shin’ichi Yamamoto». Este es el momento para que cada uno de nosotros, con una fe inamovible como una gran montaña, haga florecer plenamente ese gran árbol de cerezo que simboliza la victoria del kosen-rufu.

EL BUDISMO CONSISTE EN TRIUNFAR Y NO SER VENCIDOS

El capítulo «En espera del momento» fue publicado por entregas en el Seikyo Shimbun entre los meses de marzo y junio de 2017. Durante ese período, a fin de alentar a los miembros, Ikeda Sensei visitó numerosos centros culturales de la Soka Gakkai en todo Tokio.

En este capítulo se describen los meses posteriores a la renuncia de Shin’ichi como tercer presidente, acontecida en abril de 1979. Es el relato de su lucha por brindar aliento a sus compañeros en Tokio. También describe una escena durante la reunión de responsables de la sede central, llevada a cabo aquel mes de noviembre en el Auditorio en Memoria de Josei Toda de Sugamo, Tokio, en la cual –por primera vez desde su renuncia– dirigió una canción de Gakkai. Mientras lo hacía, en su corazón alentaba a los miembros de Tokio, y también a los compañeros de todo el país, a ponerse de pie y accionar.

La entrega de la novela que describe esta escena fue publicada el 26 de abril de 2017, el mismo día en que Ikeda Sensei realizó su 66.° visita al Auditorio en Memoria de Josei Toda, donde entonó daimoku por la victoria, la felicidad, la buena salud y la seguridad de todos los miembros, en el salón donde se exhiben los retratos de los dos primeros presidentes de la Soka Gakkai.

En el capítulo «En espera del momento» también se lee:

El budismo recalca la importancia de vencer. Por consiguiente, es nuestro destino y misión salir triunfantes en cada contienda del kosen-rufu, sean cuales fueren los obstáculos que encontremos en el trayecto.

Tal como nos instan estas palabras, esforcémonos por mantenernos en contacto con las personas que están batallando con las dificultades y demos lo mejor de nosotros en alentarlas y apoyarlas.

HACIA NUESTRO CENTENARIO

El 6 de junio de 2021 se conmemoró el 40.° aniversario del Día de Maestro y Discípulo de Europa. Miembros de la Soka Gakkai de más de treinta países de todo el continente participaron en el Encuentro del Juramento Europeo, que se celebró en línea. Durante el acto entonaron el «Himno a la alegría» de Beethoven, y sus voces infundieron esperanza a los miembros de Japón y de todo el mundo.

El capítulo «Campanadas del amanecer» detalla el origen del Día de Maestro y Discípulo de Europa. El 6 de junio de 1981, aniversario del natalicio del presidente fundador Tsunesaburo Makiguchi, miembros de la Soka Gakkai en el continente se encuentran con motivo de un curso de capacitación estival en el Centro de Conferencias de Trets, Francia. Shin’ichi, presente, propone:

¿Qué les parece si designamos esta jornada tan significativa como «Día de Europa» y hacemos que cada año sea un punto de partida en la que renovemos nuestro compromiso de avanzar juntos nuevamente?

Durante 1981, Shin’ichi realiza varios viajes fuera de Japón para encontrarse con miembros de la Soka Gakkai. Desde enero hasta marzo, recorre América del Norte y Central, y desde mayo a julio, visita la Unión Soviética (URSS) y Europa, para regresar nuevamente a los Estados Unidos.

En el capítulo «Vuelo audaz», 1981 es descrito como «un año decisivo» para la Soka Gakkai, que se dispone a lanzar una nueva contraofensiva a las fuerzas que se proponen impedir el avance del kosen-rufu. Shin’ichi decide «dirigirse al mundo para asumir la total responsabilidad del kosen-rufu y luchar junto con sus compañeros como jamás lo había hecho hasta entonces».

En mayo, visita la Casa Tolstói en Moscú y la Casa Goethe en Frankfurt. Shin’ichi reflexiona sobre estos colosos de la literatura que no dejaron de escribir hasta el último momento de su existencia. Piensa cuán joven es aún, a sus 53 años, y se dice a sí mismo: «La verdadera lucha de mi vida comienza a partir de ahora». Su resolución de accionar y continuar escribiendo hasta el último momento de su vida se vuelve aún más profunda.

Tras su renuncia como tercer presidente de la Soka Gakkai en abril de 1979, en el Seikyo Shimbun se publican muy pocos informes de las actividades de Shin’ichi. Esto sucede porque un grupo de traidores motivados por intereses personales se habían unido al clero de la Nichiren Shoshu para armar una conspiración e impedir que Shin’ichi brindara orientación en las reuniones y para evitar que sus palabras aparecieran en el periódico organizativo.

Sin embargo, el 30 de abril de 1980, el Seikyo Shimbun presenta en primera página un artículo sobre la visita de Shin’ichi a Nagasaki. Luego, en julio de ese año, comienza a publicar la serie de ensayos de Sensei «Mis inolvidables amigos de la Ley» y, en agosto, reanuda la publicación por entregas de La revolución humana, volumen 11, tras casi dos años de interrupción.

En agosto de 1980, el Seikyo Shimbun reanudó la publicación por entregas de La revolución humana | Ilustración: Cortesía de Seikyo

En otoño de aquel año, también se publican en el Seikyo Shimbun fotos de Shin’ichi asistiendo a viarias actividades conmemorativas del 20.º aniversario del movimiento del kosen-rufu en los Estados Unidos. Y [en 1981] se informa en sus páginas sobre su gira de orientación en ultramar como presidente de la SGI. Esto representa un gran aliento para los miembros de la Soka Gakkai de Japón.

Siempre existirá el modo de abrirnos paso en medio de todas las restricciones o limitaciones que puedan interceptar nuestro paso. Se trata de una lucha que debemos librar con sabiduría y valor.

Shin’ichi persevera con este espíritu, decidido a infundir valentía a sus compañeros miembros.

El 18 de noviembre de 1980, durante un encuentro que celebra el 50.° aniversario de la fundación de la Soka Gakkai, lanza un clamor con la poderosa convicción del rugido de un león:

A partir de hoy, vislumbrando el centenario de la fundación de la Soka Gakkai, con decisiones renovadas retomemos nuestros esfuerzos dirigidos a promover la paz y la cultura en todo el mundo y para impulsar más aún nuestro movimiento por el kosen-rufu.

Con sabiduría y valor dignos de los discípulos de Ikeda Sensei, aseguremos la victoria de […] la década crucial hacia nuestro centenario.

Vista del puerto de Yokohama desde el Centro Cultural de Kanagawa, fotografiada por Ikeda Sensei en enero de 1982; el volumen 30 muestra a Shin’ichi Yamamoto visitando esta sede numerosas veces, y alentando allí a camaradas | Foto: Seikyo
Encuentro de Ikeda Sensei con miembros europeos en Frankfurt, Alemania, en mayo de 1981 | Foto: Seikyo

PASAJES CLAVE DEL VOLUMEN 30 · I

El mentor abre la ruta para los discípulos. Y los genuinos discípulos amplían y extienden la senda allanada por su maestro. («Gran montaña»).

Realizar las metas que nos hemos trazado sin apartarnos jamás del camino del kosen-rufu; perseverando día a día con esfuerzo tesonero, tal como hace el sol que surca el firmamento siguiendo el mismo recorrido cada día. Esta es la manera de alcanzar auténtico éxito en la vida y coronar con la victoria el kosen-rufu. («En espera del momento»).

Suceda lo que suceda, nuestra consigna invariable debe ser avanzar con la determinación de unir el corazón con nuestros compañeros y trabajar juntos en aras del kosen-rufu, con una fe basada en la unión de «distintas personas con un mismo propósito». Esta es la regla de oro de la Soka Gakkai. («En espera del momento»).

Solo dando todo de nosotros podemos ofrecer un aliento que realmente conmueva los corazones de los demás. («Vuelo audaz»).

Cualquiera sea el ideal de un sistema social, nuestras actividades como budistas comienzan por dirigir luz a cada individuo, a cada integrante de la sociedad. («Campanadas del amanecer»).


RESUMEN DEL VOLUMEN 30 · I

Gran montaña
El 24 de abril de 1979, Shin’ichi renuncia a la presidencia de la Soka Gakkai. Tras la reunión de la sede central para responsables del 3 de mayo, inscribe las caligrafías «Gran montaña», «Gran árbol de cerezo», «Lucha conjunta» y, el 5 de mayo, «Justicia».

En espera del momento
Shin’ichi se dedica a brindar orientación personal y prepara el terreno para el futuro. En 1980, los miembros de las islas de Shikoku y Amami recorren en barco la larga distancia hasta Kanagawa para encontrarse con su maestro.

Vuelo audaz
El 21 de abril, Shin’ichi realiza su quinta visita a China. De regreso a Japón, viaja a Nagasaki y retorna a la vanguardia de la conducción del kosen-rufu. En 1981, viaja a Norte y Centro América, y a la Unión Soviética.

Campanadas del amanecer · Parte 1
Shin’ichi participa de varios encuentros y actividades en Europa. Visita Bulgaria y se dedica a capacitar al Departamento de Jóvenes del continente.


(Traducción del artículo publicado el 23 de junio de 2021 en el Seikyo Shimbun. Los textos citados pueden variar ligeramente con respecto a la versión publicada en forma de libro).


[1]Hasta ese entonces, era habitual que Daisaku Ikeda participara de estos encuentros mensualmente y brindara orientación a los miembros.

Scroll al inicio