El Departamento Futuro (3/3)


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Ni siquiera de niño, yo, Nichiren, oré por cuestiones mundanas; mi único propósito puro y sincero fue llegar a ser un buda. Sin embargo, últimamente he estado orando por usted sin cesar al Sutra del loto, al buda Shakyamuni y a la deidad del Sol, pues tengo la íntima convicción de que usted es una persona capaz de heredar el espíritu del Sutra del loto.[10]

«Una persona capaz de heredar el espíritu del Sutra del loto»

Aquí, el Daishonin dice que siempre está orando por su preciado discípulo Shijo Kingo, firmemente convencido de que este último es «una persona capaz de heredar el espíritu del Sutra del loto».[11]

En ese momento, Shijo Kingo estaba enfrentando una de las crisis más grandes de su vida. Consciente de ello, el Daishonin le ofreció un aliento contundente que le permitió superar sus dificultades.

En esta misma carta, el Daishonin prosigue: «El budismo es razón; la razón triunfará sobre su amo».[12] El budismo es la forma más elevada de la razón, porque expresa la verdad eterna. Vivir de acuerdo con esa verdad nos garantiza que habremos de triunfar finalmente y que superaremos todas las funciones demoníacas. De hecho, practicar el budismo significa ser personas victoriosas.

Las tribulaciones de Shijo Kingo se debían a acusaciones falsas que otros habían hecho llegar perversamente a oídos de su amo. Pero el Daishonin le dice que, si sigue prestando servicio a su superior con profunda sinceridad y paciente dedicación, podrá aclarar todo malentendido y recuperar la confianza de su señor feudal.

La victoria del discípulo es la victoria del maestro y del budismo

El Daishonin comienza el pasaje anterior señalando que él nunca ha orado por sus propias necesidades mundanas, sino por el deseo puro y sincero de llegar a ser un buda. Su vida fue una lucha continua contra los obstáculos y las persecuciones, resultantes de su dedicación a propagar y enseñar la Ley Mística para la felicidad de todas las personas en el Último Día de la Ley, de acuerdo con su deseo de lograr la budeidad y de ayudar a que otros también lo hagan.

La «persona capaz de heredar el espíritu del Sutra del loto» denota a los discípulos que, habiendo grabado en su corazón las palabras del Daishonin, confrontan las dificultades basados en la Ley Mística, tal como hizo aquel. El «espíritu del Sutra del loto» es la enseñanza de la iluminación universal que constituye la esencia del sutra. Por ende, la «persona capaz de heredar el espíritu del Sutra del loto» es quien dedica su vida a propagar este principio. El discípulo que se pone de pie con el mismo gran juramento que el Daishonin es quien puede asegurar la eterna transmisión de la Ley.

Este es el motivo por el cual, afirma el Daishonin, él sigue orando sinceramente por la victoria de un discípulo así. El triunfo del discípulo es la victoria del maestro y del budismo.

En ello vemos la benevolencia infinita del Daishonin y la tremenda esperanza que él deposita en la «persona capaz de heredar el espíritu del Sutra del loto».

Agradecer a quienes forjan y alientan al Departamento Futuro

Tanto el señor Toda como yo nos dedicamos a capacitar y a forjar valores humanos adoptando como propio el corazón del Daishonin diciéndoles: «¡No necesito nada más: lo único que ansío son valores humanos!». Esta es la base de todo. Lo crucial es la existencia de jóvenes a quienes podamos encomendar el futuro. Forjar a un solo miembro valioso del Departamento Futuro crea incalculables beneficios y buena fortuna, que conducirán a la expansión del kosen-rufu.

Para que nuestros sucesores del Departamento Futuro se desarrollen, es de extrema importancia que tengan «buenos amigos»[13] que los apoyen de cerca, oren por ellos y los alienten. Quiero aprovechar esta oportunidad para agradecer a todos los miembros del Departamento de Jóvenes, el Departamento de Estudiantes y los Departamentos de Mujeres y de Hombres, así como también al Departamento de Educadores, por su incansable labor en esta gran tarea. Espero que hagan de este verano una nueva ocasión espléndida para forjar y alentar a los miembros del Departamento Futuro.

Para que nuestros sucesores del Departamento Futuro se desarrollen, es de extrema importancia que tengan «buenos amigos» que los apoyen de cerca, oren por ellos y los alienten.

Atesorar a los preciados «mensajeros del futuro»

Forjar a los miembros del Departamento Futuro es como hilar una tela. Además de los hilos horizontales, que son el aliento de los responsables, también son importantes –o, mejor dicho, cruciales– los hilos verticales, que son el afán de los padres de transmitir la fe a sus hijos.

Huelga decir que por muy cercana que sea la familia, no siempre los hijos crecen siguiendo el camino que sus progenitores habían imaginado.

Recuerdo que en las sesiones de preguntas y respuestas a cargo del maestro Toda, muchos padres exponían las dificultades que tenían para transmitir a sus hijos la fe y la práctica budista.

Una vez, dirigiéndose a un progenitor cuyo hijo se oponía a la práctica, el señor Toda le dijo claramente: «Quiera a su hijo con todo el corazón». Ofreciéndole un primer paso simple y concreto, le aconsejó: «Lo más importante es que le muestre cuánto le quiere».[14]

El Daishonin escribe: «Cuando los progenitores logran la budeidad, sus hijos también lo hacen. Y cuando los hijos logran la budeidad, lo mismo hacen sus padres».[15]

El logro de la budeidad en los padres y en los hijos está interconectado. No hay necesidad de apresurar las cosas ni de sentir ansiedad. La semilla de la budeidad, que ya ha sido sembrada, inexorablemente germinará con el tiempo. Lo que deben hacer los padres es orar sinceramente para guiar a sus hijos hacia el camino de la budeidad.

El logro de la budeidad en los padres y en los hijos está interconectado. […] La semilla de la budeidad, que ya ha sido sembrada, inexorablemente germinará con el tiempo.

El Daishonin también escribe: «También tenemos una profunda deuda con nuestros maestros que nos impidieron seguir doctrinas erróneas y nos condujeron al camino correcto».[16] Es crucial tener un maestro que nos instruya acerca de las enseñanzas correctas del budismo. De hecho, lo que inspiró a los príncipes Acervo de Pureza y Ojos Puros a ponerse en acción fue el deseo de su maestro de que todas las personas lograsen la budeidad.

Transformar la sociedad desgarrada por los enfrentamientos y las divisiones

En el Japón de la posguerra, mi mentor se levantó sobre un país en ruinas y se puso a trabajar con la convicción de lograr el kosen-rufu y el ideal del Daishonin de «establecer la enseñanza correcta para asegurar la paz en la tierra». Y gracias a que él obró así, los jóvenes pudimos llevar a cabo nuestra revolución humana basados en la Ley Mística, y dedicarnos a construir nuestra propia felicidad y la de nuestros semejantes.

El señor Toda dijo una vez en un encuentro de niños muy pequeños: «En el futuro, debemos construir un mundo pacífico de ciudadanía mundial, donde no existan divisiones étnicas ni nacionales, un mundo donde cada persona pueda experimentar la felicidad genuina. Espero que todos recuerden lo que hoy he dicho y contribuyan a hacer realidad este sueño, aunque sea en pequeña medida».

El anhelo de mi maestro –y el mío propio– fue superar los enfrentamientos y las divisiones, y construir un mundo de paz, donde todos podamos gozar de la felicidad auténtica. Es también el sueño que dejé en manos de nuestro Departamento de Jóvenes, y que he transferido a los miembros del Departamento Futuro. Los protagonistas que harán realidad ese sueño son todos y cada uno de ustedes, los jóvenes Bodisatvas de la Tierra que harán flamear el estandarte de la Ley Mística, el estandarte de la igualdad humana y del respeto a la dignidad de la vida.

Por eso es tan importante que todos nosotros, en la Soka Gakkai, redoblemos nuestro esfuerzo para interactuar con los miembros del Departamento Futuro sinceramente y con responsabilidad, y para que les enseñemos el espíritu de la Soka Gakkai. Los niños y adolescentes tienen la capacidad de ver la verdad y de reconocer lo correcto. Cada uno de ellos es una valiosa «persona capaz de heredar el espíritu del Sutra del loto».

Desde el centenario de la Soka Gakkai hacia el porvenir

En 2030, el centenario de la Soka Gakkai, los actuales integrantes del Departamento Futuro serán jóvenes sumamente activos, de aproximadamente veinte años o más. Ustedes, nuestros «dignos abanderados de la victoria»,[17] desempeñarán una tarea crucial en la primera mitad del siglo XXI. Tienen la importante misión de forjar a los valores humanos que asumirán la responsabilidad del siglo XXII y de traspasarles a ellos el relevo del kosen-rufu. Ustedes, campeones unidos por una prodigiosa relación kármica, son los que perpetuarán el espíritu de maestro y discípulo de los tres presidentes de la Soka Gakkai.

Expectativas en sus magníficas contribuciones

¿Por qué, en el Sutra del loto, se reúnen Shakyamuni, Muchos Tesoros y los budas de las diez direcciones y de las tres existencias? Para asegurar la perpetuación de la Ley en el Último Día; en otras palabras, para que todos los hijos del Buda puedan lograr la budeidad.[18] El deseo de los budas de todo el universo es que todas las personas que vivan en el Último Día de la Ley puedan ser felices. Hoy, los que estamos impulsando el kosen-rufu mundial en términos reales somos los miembros de la Soka Gakkai.

En todo el mundo hay amigos que están velando por ustedes, los actuales miembros del Departamento Futuro, y esperando ansiosamente la espléndida contribución que harán para crear sociedades prósperas y seguras, y un mundo pacífico de convivencia armoniosa, en el período que transcurrirá entre el centenario de la Soka Gakkai y el siglo XXII.

Ante ustedes se extiende, ilimitadamente, el glorioso escenario en el cual ocuparán su lugar como «Abanderados de la Justicia». Ha comenzado un nuevo amanecer, rebosante de esperanza, para la historia humana.

(Traducción del artículo publicado en la edición de agosto de 2019 de Daibyakurenge). |


[10] El Héroe del Mundo, en END, pág. 880. Esta es una carta escrita a Shijo Kingo en 1277, cuando este había caído en desgracia a raíz de un incidente vinculado con el debate de Kuwagayatsu. Allí, un discípulo del Daishonin llamado Sammi-bo venció a un sacerdote de nombre Ryuzo-bo, estudiante a las órdenes de Ryokan del templo Gokuraku-ji. Shijo Kingo asistió como oyente y no dijo una sola palabra. Sin embargo, llegó a oídos del señor feudal Ema la noticia de que su vasallo había interrumpido el curso del debate junto a varios colegas suyos, portando espadas desenvainadas. El señor feudal Ema, prestando oídos a estas acusaciones falsas, ordenó a Shijo Kingo firmar una declaración jurada de renuncia a su fe en el Sutra del loto, bajo amenaza de que, si no lo hacía, le confiscaría las tierras que administraba hasta ese momento.

[11] Véase ib.

[12] Ib., pág. 880.

[13] Buen amigo: También, «buena influencia». El que guía a los demás a la enseñanza correcta o los ayuda en su práctica de la enseñanza correcta. En este sentido, un «buen amigo» puede considerarse un buen maestro.

[14] Toda, Josei: Toda Josei Zenshu (Obras completas de Josei Toda), vol. 2, Tokio: Seikyo Shimbunsha, 1982, vol. 4, págs. 300-301.

[15] GZ, pág. 813.

[16] WND-2, pág. 204.

[17] Verso de la canción Abanderados de la justicia, emblema musical del Departamento Futuro.

[18] En La apertura de los ojos, el Daishonin escribe: «Si examinamos el capítulo “La Torre de los Tesoros” del Sutra del loto, vemos que el buda Shakyamuni, el buda Muchos Tesoros y los budas de las diez direcciones que son manifestaciones corpóreas del buda Shakyamuni se congregan en un mismo lugar. ¿Y por qué? Como el sutra se ocupa de decir: “Cada una de ellas ha […] llegado a este sitio con un propósito, para cerciorarse de que la Ley perdure durante largo tiempo”». END, pág. 303.

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