El mensaje esencial del budismo


Recursos para la introducción de las reuniones de diálogo de la SGEs


Cuando uno, en mitad de la noche, enciende un farol para alguien, la luz no solo alumbra a esa persona, sino también a uno mismo. Del mismo modo, cuando uno revitaliza el aspecto de alguien, también mejora su propio semblante; cuando da vigor a otro, acrecienta sus propias fuerzas, y cuando prolonga la vida de otra persona, también extiende la duración de su propia vida.

Pasaje de On Clothing and Food (Sobre la ropa y la comida), en WND-2, pág. 1066. Se trata de una carta dirigida por Nichiren Daishonin a una monja laica que había abrazado la fe en sus enseñanzas, de quien se desconocen la identidad y el lugar de residencia. Se cree que la carta fue escrita después de que el Daishonin se trasladara al monte Minobu, en mayo de 1274, aunque tampoco puede precisarse la fecha exacta. Tras agradecer un obsequio de monedas que esta discípula había hecho llegar, describe lo imprescindibles que son la ropa y la comida para mantener la vida, y explica el beneficio que adquiere la persona que ofrenda tales cosas.

Supongamos que una persona se encuentra angustiada al borde de una carretera oscura, en plena noche. Muchas otras personas la ven y pasan de largo sin ofrecer ayuda. Pero llega alguien que levanta una linterna, la ilumina y le dice: «Debes de haber pasado miedo, pero ahora estás a salvo. ¡Caminemos juntos!», y emprende la marcha a su lado.
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Esta escena transmite la postura y la conducta de un bodisatva.
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Esta forma de proceder no tiene nada de especial. Es, sencillamente, responder con empatía y sincera preocupación ante las personas que sufren a nuestro alrededor; acercarnos espontáneamente a ellas y hacer todo lo que esté a nuestro alcance para ayudarlas. Es escuchar los problemas de la gente y brindar aliento generoso. Este comportamiento de rica humanidad es lo que caracteriza a los bodisatvas. […]
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El mensaje esencial del budismo es que cuando reconocemos la noble y suprema naturaleza de buda en cada persona, y creamos lazos basados en el deseo de beneficiar nuestra vida y la de los demás, obtenemos un caudal ilimitado de sabiduría insuperable para crear paz y felicidad. […]
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Nuestra misión es empezar por donde estamos y llevar con confianza la gran luz alentadora del budismo del sol a nuestras familias, amigos y seres queridos, a nuestros vecinos y a todas las personas que forman parte de nuestro entorno. Esa luz puede impartirles valor para vivir su existencia plenamente. Puede infundirles energía infinita, incrementar su fuerza vital y ser una fuente de sabiduría y fortaleza para superar cualquier crisis.
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El kosen-rufu mundial, en realidad, es un movimiento ciudadano global de diálogo y aliento.
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Alentar también es empoderar. ¡Cuán espléndido será el futuro de la humanidad cuando en todo el mundo los seres humanos se alienten unos a otros, cuando tomen conciencia de su gran misión y de su potencial latente![1].

En la disertación de la cual se han extraído la cita y los párrafos de comentario reproducidos arriba, Daisaku Ikeda profundiza en la fusión –que dilucida el budismo– entre el beneficiar nuestra vida y el beneficiar la vida de otros seres:

La declaración del Daishonin de que «cuando [uno] da vigor a otro, acrecienta sus propias fuerzas» ilustra de manera brillante que beneficiarse uno mismo y beneficiar a los demás son dos aspectos inseparables. Con estas simples palabras, nos muestra una manera insuperable de vivir, en la cual el beneficio propio y el beneficio de otros se fusionan de manera indivisible y natural.
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Aquí no encontramos el egoísmo de pensar únicamente en el propio bienestar sin tener en cuenta a los demás; ni una mentalidad estrecha y egocéntrica que traza límites rígidos entre el yo y el otro. Lo que motiva ese comportamiento no es el sentido del deber ni las normas de decoro social. Aquí se muestra una forma de vivir imbuida de amor compasivo, del deseo espontáneo de ayudar a los demás.
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Sin embargo, el énfasis distorsionado en beneficiar o ayudar a los demás puede convertirse fácilmente en condescendencia o autosacrificio. Precisamente porque actuar en bien de los demás también nos beneficia, es algo que produce agradecimiento y alegría.
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Quienes viven como genuinos bodisatvas son los que, sin querer escapar de este mundo saha colmado de sufrimientos, avanzan con sinceridad y sabiduría en pos del bienestar y la felicidad propios y de los demás.[2]

Grupo Nous Reptes | Foto enviada por Fina Fonts

¡Qué propicio empezar un nuevo año, y una nueva etapa de Civilización Global, con una imagen de personas que celebran los «nuevos retos»! Este grupo de diálogo, perteneciente al distrito Manresa de la SGEs, cerró 2022 con una «reunión alegre, llena de experiencias y de un diálogo muy animado». Con un inclusivo formato híbrido y una amplia participación, quienes llevan más tiempo trabajando en pos del kosen-rufu desde la comarca barcelonesa del Bages celebraron especialmente la presencia de miembros de los cuatro departamentos de la Soka. ¡Enhorabuena!

Envío de imágenes a: prensa@ediciones-civilizacionglobal.com


[1] ↑ Extraído de la disertación publicada en este número, sección «Estudio».

[2]Ib.

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