Encarnar el espíritu de la «verdadera causa» (3/3)


Por lo tanto, debe esforzarse en la fe más que nunca para recibir los beneficios del Sutra del loto. Escuche con los oídos de Shih K’uang y observe con los ojos de Li Lou.[13]

En el Último Día de la Ley, el devoto del Sutra del loto aparecerá sin falta. Cuanto más grandes sean las dificultades que se abatan sobre él, mayor será su deleite, gracias a la fuerza de su fe.[14]

«Esfuércese en la fe más que nunca»

En este pasaje, se nos alienta a esforzarnos en la fe más que nunca y a sentir un júbilo mucho mayor.

El Daishonin siempre recalcó a sus discípulos la importancia de fortalecer la fe y de esforzarse más y más en la práctica budista.

En este escrito, Un navío para cruzar el mar del sufrimiento, parece ser que un discípulo llamado Shiiji Shiro había informado al Daishonin sobre una noticia muy importante, aunque no queda clara la naturaleza de dicha información. Este parece haber confirmado el reporte de su seguidor y lo elogia por su precisión y exactitud. Lo exhorta a tomar lo ocurrido como un nuevo punto de partida y a perseverar más en su práctica budista para recibir beneficios más grandes aún.

Avanzar con el espíritu de la verdadera causa

A juzgar por lo que revelan textos como La apertura de los ojos y Carta desde Sado, que el Daishonin escribió durante su exilio a la isla homónima, quienes practican el Sutra del loto y propagan la Ley Mística sin falta experimentarán grandes dificultades. Pero, nos dice [en Carta desde Sado] que, a través de confrontar intrépidamente estos obstáculos con el «corazón de un león rey», los practicantes pueden erradicar todos los efectos negativos de sus faltas pasadas y lograr la Budeidad.[15]

Ante dificultades graves, debemos mirar adelante con actitud positiva y confrontarlas jubilosamente. Quienes se arman del «corazón de un león rey» poseen el valor de crear e irradiar esperanza, incluso en las circunstancias más desfavorables. Pueden desplegar la sabiduría de superar todos los obstáculos y cortar las gruesas cadenas del karma negativo. En suma, ponen en juego un poder invencible. Esta convicción absoluta es el espíritu de la verdadera causa.

A decir verdad, cada vez que nuestros miembros han encontrado dificultades en la vida, han respondido con fe más resuelta, considerando esas circunstancias como oportunidades de crecimiento y de transformación kármica. Superando un desafío tras otro, han impulsado su vida con resiliencia e integridad, y han abierto el camino hacia un futuro lleno de esperanza.

Un giro en la teoría tradicional sobre el karma

Creo que la doctrina de la verdadera causa es la fuente conceptual que sustenta la posibilidad de transformar el karma y el cimiento para construir una libertad genuina.

La teoría tradicional sobre el karma ve el pasado como una función determinante que rige sobre el presente. Esto, inexorablemente, conduce a una actitud pasiva ante la vida, enfocada en el pasado, del cual el sujeto se siente rehén. También puede traducirse en una postura de impotencia y apatía, de resignación fatalista, o en la tendencia a culpabilizar al karma de todas las cosas, lo cual conduce a desistir de todo esfuerzo.

Transformar el karma significa hacer la revolución humana

En contraposición, los miembros de la Soka Gakkai adoptamos la gran filosofía del budismo Nichiren, que nos permite transformar el karma en misión. Ella nos enseña que transformar el karma no es otra cosa que hacer la revolución humana. En otras palabras, en lugar de vivir confinados en el pasado, a partir de cambiar nuestra mentalidad o actitud interior podemos modificar el significado de nuestro pasado; a través de nuestras acciones, creamos valor y abrimos paso a una nueva vida que comienza desde este mismo instante.

Transformar el karma no es otra cosa que hacer la revolución humana. En otras palabras, en lugar de vivir confinados en el pasado, […] creamos valor y abrimos paso a una nueva vida que comienza desde este mismo instante.

La filosofía de la verdadera causa significa esforzarnos por construir un futuro más luminoso.

El Daishonin declaró que su vida no estaba pasivamente sujeta a la «ley general de causa y efecto»;[16] es decir, a la teoría tradicional sobre el karma. ¿Qué podemos hacer para cambiar nuestro karma en el nivel fundamental? Podemos dedicar nuestra vida al gran juramento del kosen-rufu como practicantes del Sutra del loto. El Daishonin lo demostró personalmente, en su forma de afrontar las grandes persecuciones a las cuales se vio sometido. Y nosotros, los mentores y discípulos de la Soka Gakkai, somos sus discípulos directos.

Adoptar un pasaje del Gosho como origen de la victoria

Hacia fines de 1981, mientras rugía la tempestad de la primera cuestión con el clero, me liberé de los grilletes que me limitaban y me lancé a una contraofensiva para proteger a nuestros valiosos miembros.

En la tercera reunión general de Kansai (celebrada en Osaka el 22 de noviembre de 1981), uno de los pasajes sobre los cuales reflexionamos con los miembros de Kansai, la Siempre Victoriosa, fue una frase de Un navío para cruzar el mar del sufrimiento. «Cuanto más grandes sean las dificultades que se abatan sobre él [es decir, el devoto del Sutra del loto], mayor será su deleite, gracias a la fuerza de su fe».[17]

Los camaradas de Kansai, en absoluta unión espiritual conmigo, habían enfrentado y superado numerosas dificultades graves. En ese encuentro, cada rostro exudaba entusiasmo, cada mirada irradiaba luz y cada persona rebosaba de potente determinación.

Luego de entonar juntos «Cielos Siempre Victoriosos», la canción de la Soka Gakkai de Kansai, me puse de pie con el abanico en la mano y dirigí otra de nuestras canciones, «Ah, se acerca la alborada». ¡Al fin se aproximaba el amanecer, después de días y meses de amargas contiendas! ¡Ese era el momento de abrir una nueva época iluminada vivamente por el sol de la justicia!

Ese día, en ese instante, nuestros miembros de Kansai se pusieron de pie con decisión resuelta.

Fue una epopeya inolvidable que puso en acto la verdadera causa creada a través de nuestra lucha conjunta, unidos por los lazos de maestro y discípulo.

«¿Cuáles son sus planes?»

En nuestro diálogo, el doctor Larry Hickman, estimado educador norteamericano y expresidente de la Asociación John Dewey, observó: «Se dice que cuando un viajero llegaba hasta algún pueblo de la frontera norteamericana, la primera pregunta que le hacían no era “¿De dónde viene usted?” sino “¿Adónde se dirige?” y “¿Cuáles son sus planes?”».[18]

Poco importaba si los viajeros habían partido en busca de fortuna, de nuevos comienzos o de redención por sus faltas pasadas. Allí, en la frontera, lo único que contaba era qué pensaban hacer a partir de ese momento.

De manera similar, los campeones de la Soka siempre se ponen de pie con la firme decisión de crear nuevas oportunidades y de asumir nuevos desafíos a partir de ahora, resueltos a no dejarse vencer por ninguna dificultad.

Este es el espíritu invencible de la Soka Gakkai, donde palpita la declaración impresionante del Daishonin: «Así y todo, no me he desalentado».[19]

Escribir la historia de una vida plena y triunfal

Todos estamos escribiendo la historia de nuestra propia vida. Es la historia nuestra, y de nadie más. Decidimos por nosotros mismos por dónde empezar la narración, cómo diseñar nuestra propia línea argumental con sus altibajos, las peripecias que afrontaremos y todo lo demás… Con ánimo de elogiar a los hermanos Ikegami[20] por haber superado sus dificultades a través de la unión, el Daishonin escribe: «¿Acaso podría haber una historia más espléndida que la de ustedes?».[21]

La suya no era la historia trágica de dos personas atacadas sin piedad por los tres obstáculos y los cuatro demonios. Lejos de ello, era la historia de los acontecimientos en torno a dos practicantes que estaban creando un nuevo futuro. Era la historia de los hermanos Ikegami que se habían unido para triunfar sobre las dificultades, la saga de su lucha por construir la armonía familiar, el relato de su victoria basada en la verdad y la justicia…

El punto de partida para escribir una nueva historia son los principios de la verdadera causa y de la transformación kármica que enseña el budismo del sol de Nichiren Daishonin.

Irradiar la infinita vitalidad del sol del tiempo sin comienzo

Hoy, en cada rincón del mundo están surgiendo miembros de la Soka Gakkai que asumen su misión como Bodisatvas de la Tierra; todos ellos están dando inicio a una nueva epopeya donde se narra la victoria del pueblo.

¡Comiencen por donde están en este momento! ¡Sigan avanzando! ¡Perseveren siempre!… En esto consiste vivir basados en la verdadera causa: en avanzar a partir de este instante.

¡Comiencen por donde están en este momento! ¡Sigan avanzando! ¡Perseveren siempre!… En esto consiste vivir basados en la verdadera causa: en avanzar a partir de este instante.

El Daishonin proclama: «Fortalezcan su fe día tras día y mes tras mes».[22] ¡Con la poderosa vitalidad del sol del tiempo sin comienzo, escribamos con alegría y atrevimiento una nueva historia del maestro y sus discípulos, donde brillen nuestros esfuerzos por cumplir el juramento del kosen-rufu y resplandezca la victoria de la Soka!

¡El momento de crear el futuro es este!

(Traducción del artículo publicado en la edición de enero de 2019 de Daibyakurenge). |


[13] Según una leyenda china, Shih K’uang era un músico de la Corte con oído tan desarrollado que, a diferencia del resto de la gente, podía juzgar la calidad de una campana recién forjada. La vista de Li Lou era tan aguda que era capaz de ver la punta de un cabello a cien pasos de distancia.
[14] END, pág. 34.
[15] Véase ib., págs. 320-322.
[16] Ib., pág. 323.
[17] Ib, pág. 34.
[18] GARRISON, Jim, HICKMAN, Larry y Daisaku IKEDA: Living As Learning: John Dewey in the 21st Century (La vida como aprendizaje: John Dewey en el siglo XXI), Cambridge, Massachusetts: Dialogue Path Press, 2014, pág. 208.
[19] END, pág. 786.
[20] Hermanos Ikegami: Destacados discípulos de Nichiren Daishonin. El mayor, Munenaka, fue dos veces desheredado por su padre, quien era seguidor de Ryokan, prior del templo Gokuraku-ji, perteneciente a la escuela Preceptos-Palabra Verdadera y, además, enemigo del Daishonin. Al mismo tiempo, el padre manipuló a Munenaga, el menor de los hermanos, para que abandonara la fe en las enseñanzas del Daishonin a cambio de ocupar el lugar del primogénito y ser el futuro heredero del patrimonio familiar. Pese a estas adversidades, los hermanos perseveraron en su práctica budista. El padre luego anuló el castigo a Munenaka, volvió a nombrarlo heredero, y finalmente abrazó la fe en las enseñanzas del Daishonin.
[21] END, pág. 253.
[22] Ib., pág. 1043.

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