Un espléndido 16 de marzo


Orientación para la SGEs


El mensaje enviado por el presidente de la Soka Gakkai Internacional, Daisaku Ikeda, a la 1.a Reunión de Responsables del Departamento de Jóvenes celebrada, en Japón, en el inicio de esta década crucial que culminará con el centenario de la organización en 2030 afirma:

La inseparabilidad de maestro y discípulo que permea la Soka Gakkai ha inspirado a multitudes de Bodisatvas de la Tierra a ponerse de pie y asumir su lugar en un mundo plagado de dificultades y de impedimentos, para cumplir, por medio de su revolución humana, la brillante promesa de construir una sociedad de paz y de humanismo en bien de todos.[1]

El 16 de marzo de 1958, Ikeda Sensei escenificó esta convicción convocando, con pocos días de antelación, a seis mil orgullosos jóvenes discípulos en torno al maestro Josei Toda. Años más tarde, describió aquel encuentro:

El clima era bueno. Seis mil orgullosos jóvenes discípulos se habían reunido alegremente en el patio frente al Gran Salón de Conferencias, en el templo principal. Colmados de fe y de pasión, observaban el monte Fuji, que resplandecía bajo una capa de nieve. Un vívido bullicio impregnaba el aire, como una ola nueva surgiendo de las profundidades del mar; estaban entusiasmados y rebosantes de vida.

El porvenir estaba frente a sus ojos, eran espíritus jóvenes que iniciaban su búsqueda del Camino, como adalides de la verdad. En sus rostros brillaba la dignidad de su noble misión y la pureza de esa gloriosa flor de la juventud. Permanecían de pie, hombro con hombro, y sonreían. Nada podía destruir la unión con su mentor ni esa camaradería que trascendía la vida y la muerte.

Habían transcurrido seis años y diez meses desde la asunción de Josei Toda como segundo presidente de la Soka Gakkai. En ese tiempo, había logrado su acariciada meta de setecientas cincuenta mil familias miembros. Ahora sentía que el final de su vida se aproximaba.

En el grandioso evento del 16 de marzo, con el último resto de energía, nos mostró todo el espíritu de lucha de una existencia absolutamente dedicada al kosen-rufu. Fue una ceremonia de profundo contenido espiritual, en la que transfirió la misión a sus verdaderos y directos discípulos, los jóvenes leones que heredarían su responsabilidad […]. Como discípulos, jamás debemos olvidar el profundo significado de ese día.[2]

De ahí, la conmemoración de16 de marzo como Día del Kosen-rufu.

Como discípulos, jamás debemos olvidar el profundo significado de ese día. De ahí, la conmemoración de16 de marzo como Día del Kosen-rufu […] en que las personas renuevan su profunda determinación.

El término japonés «kosen-rufu» suele interpretarse como «la paz mundial a través de la felicidad individual». Se trata de la visión de una paz construida mediante la aceptación de valores esenciales, como el respeto inquebrantable por la dignidad de la vida. En el plano personal, denota el cultivo de un estado de vida de felicidad indestructible, a través del proceso de la «revolución humana», o cambio basado en la motivación interna. En el plano social, apunta al establecimiento de una sociedad pacífica, en la que las personas puedan transformar activamente su vida y contribuir a sus familias y comunidades locales.

Sobre el 16 de marzo, Ikeda Sensei ha dicho también que «es un momento en que las personas renuevan su profunda determinación de lograr el kosen-rufu, se unen con un mismo propósito y emprenden una nueva marcha».[3]

Para la SGEs, este 16 de marzo tiene un significado especial. En dicha fecha, hace ahora justo treinta años, se mostró con toda virulencia en España la verdadera naturaleza de un clero –la Nichiren Shoshu– con el que hasta ese momento los practicantes laicos del budismo Nichiren en la Soka Gakkai habían tratado de avanzar armoniosamente. Pero la manifestación desatada de su carácter feudal y autoritario, totalmente alejado de la enseñanza y del corazón del Daishonin, y su clara voluntad de cercenar los lazos de unión entre el maestro y los discípulos se tradujeron, ese 1991, en el inicio de una nueva etapa en el que el movimiento por el kosen-rufu, liberado ya del yugo sacerdotal, protagonizó un auténtico «renacimiento Soka».

En vida del Daishonin, el 12 de septiembre de 1271 tuvo lugar la célebre persecución de Tatsunokuchi. Fue un execrable intento fallido de ejecución sumaria por parte de las autoridades de la época, que buscaban, decapitándolo a él, destruir su orden budista. Posteriormente describiría detalladamente esos acontecimientos en La apertura de los ojos; en este escrito, que redactó desde su posterior destierro en la isla de Sado, aclaró que su enseñanza proporciona el medio para liberar del sufrimiento a las personas del Último día de la Ley. No podemos sino reconocer un paralelismo entre estos dos episodios de acoso, perpetrados por una misma función demoníaca manifiesta en épocas diferentes.

Con el orgullo de ser partícipes de un espléndido legado, vivamos este nuevo 16 de marzo tan significativo [para la SGEs] con espíritu juvenil y en inseparabilidad con el maestro.

En nuestra organización, la experiencia vivida en 1991 y los esfuerzos realizados a partir de entonces[4] nos permitieron, parafraseando el título del gosho que hemos citado, «abrir los ojos a Nichiren» y llevar a la práctica el principio budista de «convertir el veneno en medicina» al construir la hermosa unión entre distintas personas en torno al propósito común de «asegurar la paz en la tierra», en la que nos hemos convertido. De este modo, hemos demostrado que, en medio de las pruebas más duras, podemos crear la más hermosa historia. Como Sensei afirmó aludiendo a nuestro país, «El triunfo de la verdad, sin falta, conduce a la expansión de la felicidad para uno mismo y para los demás».[5]

En la Carta a los hermanos, Nichiren Daishonin alaba a sus discípulos preguntándose: «¿Acaso podría haber una historia más espléndida que la de ustedes [que será contada por las generaciones futuras]?».[6]

Con el orgullo de ser partícipes de un espléndido legado, vivamos este nuevo 16 de marzo tan significativo con espíritu juvenil y en inseparabilidad con el maestro, «irradiando la “gran alegría de los Bodisatvas de la Tierra” y disfrutando de brillantes victorias».[7]


[1]IKEDA, Daisaku: «Contagien la inmensa alegría de los Bodisatvas de la Tierra», Seikyo Shimbun, 1/2/2021.

[2]IKEDA, Daisaku: «16 de marzo: La ceremonia de coronación de los jóvenes Soka», Seikyo Shimbun, 16/3/2000.

[3]Véase https://www.sokaglobal.org/es/resources/study-materials/commemorative-dates/march-16-kosen-rufu-day.html.

[4]Véase tb., en este número, la sección «Mi historia».

[5]IKEDA, Daisaku: «España apasionada y victoriosa», Seikyo Shimbun, 25/3/2002.

[6]END, pág. 523.

[7]«Contagien la inmensa alegría de los Bodisatvas de la Tierra», op. cit.

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