Ponerse en pie resueltamente


En esta sección ofrecemos recursos para las reuniones de diálogo de la SGEs. Estos son: una cita que alumbra la trascendencia de los esfuerzos que cristalizan en estos encuentros («Globalmente»), la presentación de uno de los grupos que los sostienen («Localmente»), un pasaje de los escritos de Nichiren Daishonin comentado por Daisaku Ikeda («Avanzando con el Gosho»), una «Perspectiva» y algunas «Palabras clave».

GLOBALMENTE

«Una palabra de confianza,
una palabra de aliento,
una palabra de convicción: cuánto poder y vigor
pueden brindar a las personas en momentos cruciales.
El aliento es fundamental.
Lo que importa es la voz del aliento.
Una escritura budista afirma:
“La voz hace la tarea del Buda”.
La voz del aliento desde nuestro corazón es la que brinda esperanza y valentía a las personas que se debaten en la realidad. […]
Si tratan de mostrarse mejor de lo que son,
hablar con los demás se convertirá en una trivialidad.
Simplemente muéstrense tal cual son. […]
Escuchen a los demás con empatía.
Las personas se sentirán aliviadas por el solo hecho
de que alguien escuche sus preocupaciones.
Les proporcionará la fortaleza para seguir avanzando. […]
Lo importante es considerar cada llamada telefónica
y cada diálogo como un entrenamiento de su práctica budista
para permitir a los demás establecer una conexión con el budismo
y compartir la buena fortuna.
Hablen con los demás con una voz
que resuene con su profunda oración. […]
¡Todo comienza con una voz renovada resonando con un espíritu fresco!».[1]

LOCALMENTE

Mariola, Eric, Nira y Néstor

En el marco de la iniciativa #cuéntame, esta familia residente en la comarca barcelonesa del Garraf se sintió particularmente inspirada por una frase leída en la edición de mayo de esta revista: «Los familiares que están unidos por la Ley Mística […] forman hogares creativos que iluminan sus vecindarios y sociedades con la luz de la felicidad». Al compartir con todos nosotros esta creativa fotografía, en la que captaron dicha luz de la felicidad, ciertamente contribuyen a iluminar nuestra sociedad, brindándonos alegría y esperanza.

(Envío de imágenes a: prensa@ediciones-civilizacionglobal.com)

AVANZANDO CON EL GOSHO

Soy el único que ha entonado Nam-myoho-renge-kyo en todo el Japón. Soy como esa primera partícula de tierra que marca el comienzo del monte Sumeru o como esa sola gota de rocío que prenuncia el inicio del gran océano. Probablemente, en esta recitación se me unirán dos, tres, diez, cien personas, hasta que [el daimoku] se haya propagado…

(Pasaje de Los beneficios del «Sutra del loto», en END, pág. 705).

«CUANDO SHAKYAMUNI, fundador del budismo, obtuvo la iluminación bajo el árbol bodhi en la India, dudó si debía transmitir a otros la Ley con respecto a la cual se había esclarecido, ya que se trataba de una enseñanza sin precedentes. Con todo, finalmente tomó una decisión y comenzó a enseñar la Ley para que la gente pudiera ser feliz. Este espíritu independiente es la base invariable del budismo, que ha existido desde sus orígenes.

Cuando el Daishonin estableció esta enseñanza, él también comenzó a propagarla por sí solo, por propia decisión, incluso sabiendo las grandes dificultades que eso le iba a acarrear. Dice, entonces: “Soy el único que ha entonado Nam-myoho-renge-kyo en todo el Japón”.

Los tres primeros presidentes de la Soka Gakkai, herederos de ese gran juramento del Daishonin, se pusieron en pie para llevar a cabo el logro sustancial del kosen-rufu. Y hoy hemos dado paso a una magnífica era del kosen-rufu global.

Aquí hallamos una fórmula eterna. En todas las luchas por el kosen-rufu, sin acciones cimentadas en el espíritu de “levantarse solo”, no se consiguen progresos.

Aunque pensemos que nuestra vida es pequeña e insignificante como una partícula de polvo o como una gota de rocío, cuando nos ponemos en pie con firme determinación y brillamos, ya no somos una mota de polvo escondida ni una gota de rocío fugaz, sino “la partícula de polvo que señala el comienzo del monte Sumeru” o “la gota de rocío que gesta el inicio de un gran océano”. […] Esto concuerda con el principio de los “tres mil estados contenidos en cada instante vital”. Y denota el poder dinámico y transformador que enseña el budismo».[2]

PERSPECTIVA

A continuación de las palabras citadas arriba, el Daishonin escribe: «A su debido tiempo, las personas que me han difamado también lo practicarán». Su conducta y la prueba real que mostró lograron que muchas personas –incluidas varias de las que lo habían difamado– se convirtieran a su enseñanza, lo adoptaran como maestro o apoyaran su propósito como aliados. Haciendo referencia a ello, Daisaku Ikeda asevera: «Cualquier ser posee de forma inherente la naturaleza de Buda. […] Aunque algunos no lleguen a entendernos y nos critiquen, su naturaleza de Buda con el tiempo se activará».[3]

PALABRAS CLAVE

Espíritu de «levantarse solo» · Transmisión de la Ley · Poder transformador |


[1] ↑ IKEDA, Daisaku: «¡Iniciemos un refrescante y nuevo avance con el poder de la voz!», Seikyo Shimbun, 17/5/2020.

[2]En este número, «El Departamento de Jóvenes (2/3)».

[3]Ib.

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