En el albor del «Año de la esperanza y de la victoria»


En el mensaje que dirigió a la reunión de la sede central para responsables de la Soka Gakkai del 26 de agosto pasado, Daisaku Ikeda puso de relieve la importancia de la década que ahora iniciamos:

La década siguiente, entre este nonagésimo aniversario y nuestro centenario (en 2030) será crucial para la Soka Gakkai. Debemos decidirnos, más todavía, a dar una prueba triunfal de nuestra revolución humana, a transformar todo este gran mal en un gran bien, y a imprimir un cambio positivo en el destino de toda la humanidad».[1]

2021 será un año decisivo para generar mayor ímpetu y triunfar a lo largo de la década siguiente, especialmente en el marco de la lucha global contra la pandemia de COVID-19. Donde hay esperanza, hay victoria. Y, donde hay victoria, hay esperanza. Con esta firme convicción, en la SGEs, continuemos desarrollando nuestras diversas actividades de una manera adaptada a la nueva realidad que vivimos y a su evolución, enarbolando como lema de la Soka Gakkai para 2021: «Año de la esperanza y de la victoria».

Donde hay esperanza, hay victoria. Y, donde hay victoria, hay esperanza. Con esta firme convicción, en la SGEs, continuemos desarrollando nuestras diversas actividades de una manera adaptada a la nueva realidad que vivimos y a su evolución.

Nuestro deseo es que cada miembro que está asumiendo la misión de los Bodisatvas de la Tierra triunfe en todas sus iniciativas e ilumine el lugar donde vive y la sociedad con una luz de esperanza ilimitada. Esta es la forma de lograr el kosen-rufu y de hacer realidad el ideal de establecer la enseñanza correcta para asegurar la paz en la tierra, como nos encomendó Nichiren Daishonin.

Hace pocos días, en un ensayo cuya primera parte se ha incluido en la sección «Punto de partida» de este número, Ikeda Sensei reflexionó sobre la esperanza y la victoria:

La esperanza es un tesoro de valor incalculable para nuestra vida. Y la valentía es la fuerza motriz de la victoria.

Nichiren Daishonin nos enseña a extraer de manera sabia, positiva y rotunda la esperanza y la valentía que necesitamos para afrontar los desafíos de la existencia.

[…]

En este período en que la pandemia del coronavirus sigue azotando Japón y el mundo entero, y la incertidumbre se cierne sobre el porvenir, los miembros de nuestra familia Soka están recitando daimoku sin cesar y alentando a los demás sin escatimar esfuerzos. Irradian una luz de esperanza y de valentía a una persona tras otra: amistades, compañeros de práctica y otras personas a su alrededor.[2]

Nosotros mismos, en la SGEs, hemos vivido el 90.º aniversario de un modo acorde con estas palabras organizando, gracias a la pasión, la fuerza y la capacidad de la juventud, el festival Protagonistas de la alegría, y generando a través de este movimiento las olas de amistad y corrientes de paz a las que alude su lema.

En circunstancias tan difíciles como las que estamos atravesando, el Departamento de Jóvenes de la SGEs ha abierto para todos nosotros una nueva ruta de navegación hacia el centenario de la Soka Gakkai, en 2030, iniciando una nueva crónica de victorias a través de demostrar la declaración de Nichiren Daishonin: «Cuanto más grandes sean las dificultades que se abatan sobre él [es decir, el devoto del Sutra del loto], mayor será su deleite, gracias a la fuerza de su fe».[3]

El Departamento de Jóvenes de la SGEs ha abierto para todos nosotros una nueva ruta de navegación hacia el centenario de la Soka Gakkai, en 2030.

Los momentos más adversos encierran oportunidades para lograr cambios enormes; las grandes luchas nos permiten adquirir una inmensa buena fortuna. En nuestro firme esfuerzo por promover el kosen-rufu, podemos convertir los sufrimientos del nacimiento, el envejecimiento, la enfermedad y la muerte en la alegría de la eternidad, la felicidad, la verdadera identidad y la pureza. Lo importante es tener un espíritu invencible y orar por la victoria y seguir triunfando brillantemente en nuestra epopeya de la revolución humana, convirtiendo el karma en misión.

Durante este mes de diciembre, perfilaremos las actividades generales y de cada región. Estas estarán basadas en una serie de pautas compartidas por el movimiento Soka a nivel global:

  1. Impulsar un diálogo rebosante de esperanza, a través de nuestro desafío personal de ser generadores de olas de amistad, bañando con ellas a vecinos, familiares, amigos y compañeros, para crear lazos de confianza y dar a conocer el budismo Nichiren, con liderazgo del Departamento de Jóvenes.
  2. Seguir convirtiendo las reuniones de diálogo en castillos de victoria, a través de compartir experiencias personales y profundizar de este modo la convicción en la fe, para que todos los asistentes se sientan inspirados a dar un paso adelante.
  3. Profundizar la comprensión de los principios del humanismo budista, fuentes de esperanza y de victoria, a través del estudio de Los escritos de Nichiren Daishonin, La nueva revolución humana y la orientación de Ikeda Sensei.

Nuestro compromiso seguirá siendo transmitir, en el lugar donde cada cual está, el comportamiento respetuoso del bodisatva Jamás Despreciar y de los Bodisatvas de la Tierra descrito en el Sutra del loto, impulsando un fenomenal oleaje que envuelva de felicidad y de paz duradera a toda la humanidad: este es el grandioso propósito de nuestro movimiento por el kosen-rufu.


[1] ↑ Véase el mensaje íntegro en Civilización Global, n.º 186, octubre 2020, págs. 4 y 5.

[2] ↑ Véase, en este número, la pág. 7.

[3] ↑ Un navío para cruzar el mar del sufrimiento, en END, pág. 34.

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