Poner en práctica la fe y dar pruebas concretas de felicidad (2/3)


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El verdadero Camino yace en los asuntos de este mundo. El Sutra de la luz dorada afirma: «Tener un profundo conocimiento de este mundo es, en sí, el budismo». El Sutra del nirvana dice: «Todas las escrituras y los escritos no budistas de la sociedad son, en sí mismos, enseñanzas budistas; no son doctrinas no budistas».

Cuando el gran maestro Miao-lo[3] comparó estos pasajes con el del sexto volumen del Sutra del loto que afirma: «No existe ningún asunto de la vida o del trabajo que contradiga la realidad verdadera en ningún sentido», reveló su significado y señaló que, aunque los primeros dos sutras eran profundos, su sentido era aún superficial y no se aproximaba al del Sutra del loto, porque aquellos relacionaban los asuntos seculares en función del budismo, mientras que este último sutra explicaba que las cuestiones mundanas eran, en sí mismas, el budismo en su totalidad.[4]

EL CAMINO A LA BUDEIDAD EXISTE EN LA VIDA DIARIA

En este escrito, La ofrenda de arroz, el Daishonin explica que un valioso obsequio de arroz –que sustenta la vida, «el mayor de los tesoros»[5]– equivale a ofrendar la propia subsistencia y, por ende, es una fuente de beneficios incalculables. También enseña que la «determinación seria y sincera» es la clave para que las personas comunes podamos manifestar la budeidad.[6]

Al inicio de esta cita, el Daishonin se refiere al «verdadero camino»; o sea, el que conduce a la iluminación de todas las personas en el Último Día de la Ley. Este «verdadero camino» –declara– «yace en los asuntos de este mundo». La ruta hacia el logro de la budeidad no se halla en un ámbito especial, divorciado de nuestros asuntos cotidianos; lejos de ello, está aquí y ahora, en los quehaceres que llevamos a cabo en el seno de la sociedad.

EL BUDISMO Y LAS ACTIVIDADES DE LA EXISTENCIA HUMANA

Las enseñanzas anteriores al Sutra del loto sostenían que, para lograr la budeidad, hacía falta practicar durante interminables eones. Consideraban que los asuntos seculares eran un estorbo para la iluminación.

El Daishonin explica que el Sutra de la luz dorada y el Sutra del nirvana[7] interpretan respectivamente el vínculo entre el budismo y la vida cotidiana diciendo: «Tener un profundo conocimiento de este mundo es, en sí, el budismo» y «Todas las escrituras y los escritos no budistas de la sociedad son, en sí mismos, enseñanzas budistas; no son doctrinas no budistas».

LA PROFUNDA VISIÓN DEL SUTRA DEL LOTO

A continuación, citando un comentario de Miao-lo, el Daishonin hace hincapié en la perspectiva aún más profunda del Sutra del loto: «No existe ningún asunto de la vida o del trabajo que contradiga la realidad verdadera en ningún sentido».

Miao-lo indica que el Sutra de la luz dorada y el Sutra del nirvana se limitan a identificar una relación entre los asuntos del mundo y las enseñanzas budistas, mientras que el Sutra del loto explica que, en definitiva, todas las cuestiones seculares son el budismo en su totalidad. El Sutra de la luz dorada y el Sutra del nirvana postulan que, aunque el budismo y los asuntos de este mundo tienen mucho en común, siguen siendo dos términos distintos; en cambio, el Sutra del loto establece la identidad entre ambos términos, como un todo inseparable.

Las palabras que el Daishonin atribuye al Sutra del loto –«No existe ningún asunto de la vida o del trabajo que contradiga la realidad verdadera en ningún sentido»– pertenecen a un comentario del gran maestro T’ien-t’ai[8] donde este parafrasea palabras del capítulo «Los beneficios del Maestro de la Ley» (19.°) del sutra.[9]

En sus obras, el Daishonin cita a menudo esta frase, que indica que todos los ámbitos del quehacer humano, desde el gobierno hasta la vida diaria, se ajustan al budismo y no son, en modo alguno, ajenos a él. Cada aspecto de nuestros asuntos cotidianos y del mundo en que vivimos refleja los principios del budismo. Los miembros de la Soka Gakkai han grabado estas palabras en su corazón como guía para contribuir a sus localidades y a la sociedad en conjunto.

CONTRIBUIR EN EL PLANO SOCIAL Y EN LA COMUNIDAD DONDE VIVIMOS

La fe equivale a la vida cotidiana, y la vida cotidiana equivale a la fe. La alegría de la práctica no es distinta de la dicha de vivir. Son una misma cosa. El budismo Nichiren existe para que mejoremos tanto nuestro ser interior como nuestra realidad diaria.

La luz que arroja el budismo, con su sabiduría y su benevolencia, ilumina este mundo atribulado e infunde esperanza y valentía a las personas. Por eso, basados en la Ley Mística, trabajamos positivamente en dirección a la dicha propia y de los semejantes, a la par de buscar el bienestar social y comunitario. Este es el «verdadero Camino»[10] hacia el logro de la budeidad al que se refiere el Daishonin en este escrito.

LA LEY MÍSTICA QUE «LA HUMANIDAD BUSCA COLECTIVAMENTE»

En un editorial de Kachi Sozo (Creación de valor), el boletín institucional de la Soka Kyoiku Gakkai (precursora de la Soka Gakkai), el maestro Makiguchi escribió que, antes de que se fundara la organización, el principio de que el budismo abarcaba todos los asuntos mundanos nunca había quedado demostrado en la sociedad, y que los asuntos seculares se consideraban algo desvinculado del ámbito budista.

Allí, agregaba: «Pero cuando nuestros miembros demuestran la validez de este principio a través de ponerlo en práctica, y cuando la ley suprema de la vida que anhela colectivamente la humanidad –es decir, la Ley Mística para el logro de la iluminación– se vuelve accesible a todos, es natural que las personas quieran compartir estos beneficios con los semejantes y ayudarlos a lograr una felicidad insuperable».[11]

El enfoque esencial del budismo iniciado por Makiguchi Sensei, y el punto de partida de la fe que llevamos a cabo en la Soka Gakkai, es considerar la práctica budista como una forma de vida y comunicar a otros nuestras experiencias reales y beneficios.

CONTRIBUIR A LA PAZ, LA SEGURIDAD Y LA COOPERACIÓN GLOBALES

Ese número particular del Kachi Sozo se publicó el 20 de diciembre de 1941, pocas semanas antes de que Japón decidiera sumarse a la Segunda Guerra Mundial. En medio de esa circunstancia, el maestro Makiguchi escribía sobre la forma de ayudar a toda la población a «lograr una felicidad insuperable». Menos de dos años después (en julio de 1943), los maestros Makiguchi y Toda eran encarcelados por sus creencias.

Su noble lucha como maestro y discípulo se convirtió en la base de nuestro gran movimiento Soka, que actualmente se ha extendido en 192 países y territorios.

Hoy, la fe en la «ley suprema de la vida que busca colectivamente la humanidad», es decir, la «Ley Mística para el logro de la iluminación» al que se refería Makiguchi Sensei, se practica en todo el mundo. Y cada vez se fortalecen más los lazos entre nuestros miembros, dedicados a crear valor y a trabajar por el bienestar de los pueblos, la paz, la seguridad y la cooperación globales.

La Soka Gakkai está haciendo que palpite vigorosamente en la sociedad contemporánea el espíritu original del budismo Nichiren.

(Continuar leyendo la parte 3/3).


[3] ↑ Miao-lo (711-782): patriarca de la escuela T’ien-t’ai de China. Es considerado, respetuosamente, el restaurador de esta escuela. Sus comentarios sobre las tres obras principales de T’ien-t’ai se titulan Comentario sobre «Profundo significado del “Sutra del loto”»; Comentario sobre «Palabras y frases del “Sutra del loto”» y Comentario sobre «Gran concentración e introspección».

[4] ↑ END, pág. 1172. Nichiren Daishonin escribió este texto cuando vivía en el monte Minobu. Se cree que su destinatario fue un seguidor de la región de Fuji, aunque se desconocen mayores detalles. En respuesta al obsequio de arroz enviado por esta persona, el Daishonin explica el significado de las ofrendas; además, enseña que el Sutra de loto equipara el budismo con los asuntos seculares y recalca que la práctica budista es parte integral de la vida cotidiana.

[5] ↑ Véase ib., pág. 1171.

[6] ↑ Véase ib.

[7] ↑ El Sutra de la luz dorada era conocido en China y en Japón como una escritura de protección al país. Se acepta que el Sutra del nirvana fue la última enseñanza del Mahayana que expuso Shakyamuni justo antes de morir.

[8] ↑ T’ien-t’ai (538-597): también conocido como el gran maestro T’ien-t’ai o Chih-i. Fundador de la escuela T’ien-t’ai de China. Sus conferencias fueron compiladas en textos como Profundo significado del «Sutra del loto», Palabras y frases del «Sutra del loto» y Gran concentración e introspección. En esta última obra, que compila sus disertaciones, expone la doctrina de los «tres mil aspectos contenidos en cada instante vital».

[9] ↑ El pasaje original del Sutra del loto dice: «Las doctrinas que ellos prediquen durante esa época se ajustarán a la esencia de los principios y jamás contradirán el verdadero aspecto. Y cuando expongan algún texto del mundo secular o hablen sobre asuntos de gobierno u ocupaciones que sostienen la vida, en todos los casos lo harán de acuerdo con la Ley Correcta». SL, cap. 19, pág. 260.

[10] ↑ END, pág. 1172.

[11] ↑ MAKIGUCHI, Tsunesaburo: Makiguchi Tsunesaburo Zenshu (Obras completas de Tsunesaburo Makiguchi), op. cit., pág. 27.

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